entusiasta 2.0
Si Roosevelt descubrió el poder de la radio para llegar a las personas y John F. Kennedy el de la televisión, podemos decir que Obama ha descubierto el potencial de Internet y las redes sociales, convirtiéndolo en una de las claves de su victoria.
Obama se ha lanzado a todas las redes sociales en donde sabía que podía haber votantes, desde Facebook hasta Twitter, sin embargo ha sabido centralizar los recursos en su propia red social My Obama.
De esta manera Obama tenía miles de miembros, principalmente jóvenes, en su red social dispuestos a trabajar para que se convirtiera en el próximo presidente de Estados Unidos. Esto permitió al equipo de Obama organizar fácilmente tareas para los miembros de la red social, se organizaron grupos de trabajo por ciudades, vecindarios y universidades permitiendo organizar eventos de una forma más personalizada.
Así mismo ha sabido aplicar el concepto de long tail a las donaciones, mientras McCain se dedicaba a buscar grandes donaciones, la red social de Obama impulsaba las pequeñas donaciones de los ciudadanos de a pie, facilitaba el pago con tarjeta de crédito, permitía el establecimiento de pagos periódicos,… de esta manera consiguió que el 48% del importe total de las donaciones recibidas proviniesen de ciudadanos con aportaciones menores a los 200 dólares. Ya sabemos que muchos pocos hacen un mucho.
Si analizamos la estrategia de McCain en Internet, vemos que también tiene perfiles en infinidad de redes sociales, sin embargo no ha sabido darle un uso real y no ha centralizado todos esos posibles recursos como lo hizo Obama con My Obama. En la actualidad ya no vale con tener una base de datos y enviar miles de emails estándar y hacer llamadas de manera indiscriminada. Eso es lo que le ha pasado a McCain, quien por cierto ni siquiera utiliza el email, se ha limitado a realizar un ligero intento con las redes sociales y evidentemente eso no es suficiente para llegar a los ciudadanos.
A continuación podemos ver un revelador gráfico de la popularidad de las webs de ambos candidatos a lo largo del 2008.

Como reflexión final podemos decir que el mero hecho de que un candidato a presidente tenga un perfil en una red social, no hace que gane unas elecciones, sino que además es necesario tener una clara estrategia que llegue a las personas. En España tenemos ejemplos de perfiles en Facebook como el de Mariano Rajoy que no pasó de la anécdota y se acercaba peligrosamente al spam 2.0.
Contenido, pasión y entusiasmo por Jon Parro
© Todos los derechos reservados.
¡Ah, y el theme lo he hecho yo solito!